Darío:
¡Hijo de puta!¡Cabrón!¡Samuel esta me la pagas!
Odio, rabia, rencor y cómo no, tristeza...Es lo que siente uno al verse traicionado, y no de cualquier forma, no; delante de todo el instituto, ahí estaba él.Yo iba hacia el parking, porque habíamos quedado, y le veo con otro, liándose de la misma forma, con las mismas ganas y sonrisas que cuando lo hizo conmigo.Después, cuando terminó y me vio con esa cara de espanto va y me dice:
-¿Qué?¿Te creías único? La noche pasada fue flor de un día.
Me siento utilizado, como un consolador, pero yo tengo sentimientos, no pilas...
No hay comentarios:
Publicar un comentario